Para Phillip Toledano, las fotografías deberían ser frases inacabadas. Este joven fotógrafo, que nació en Londres en 1968, desarrolla desde Nueva York un trabajo que roza el surrealismo sin dejar de lado lo político y lo social. Su obra se mueve entre el humor negro, la moda y lo íntimo sin dejar de lado la crítica y la sensibilidad. Read the rest of this entry »
Los días de niebla me fascinan. Parece que viajas a un país lejano, se distorsionan las formas de lo rutinario y es mucho más sencillo soñar que conoces nuevos mundos. Esta mañana he hecho el mismo camino de todas las mañanas pero parecía que me adentraba en un cuento ilustrado por Turner.
También me gusta mucho que Juan me hable mientras me estoy quedando dormida. Su voz es la que me mece y me lleva de la mano hacia los extensos terrenos de Morfeo.
Hace tiempo, realizar retratos de los fallecidos era una actividad común. Poco a poco se perdió esa costumbre y ahora incluso resulta algo grotesco pensar en fotografiar a alguien tras su defunción. Elizabeth Heyert ignoró todos estos tabúes cuando realizo la que, a día de hoy, es su obra más conocida: The travelers. Se trata de una serie en la que aquellos que han perdido la vida se presentan como durmientes, engalanados y con una sonrisa en la boca. Heyer usó para estas tomas un fondo neutro en negro y una iluminación tradicional en el mundo del retrato, fotografió a los muertos como vivos, y eso genera una sensación difusa en el espectador. Sabemos de boca de la autora que todos sus modelos serían enterrados poco después de que ella tomara esa foto, pero al ver las imágenes es difícil no pensar que simplemente duermen, en un intento burdo de mentir a la cámara sobre su propia muerte. El libro fue publicado en marzo del 2006 y fue nombrado por Photo Eye como el mejor trabajo del año.
Uno de los usos más frecuentes de la fotografía es retratar la intimidad, hacer público lo que antes era privado. En esta línea trabajan artistas de la talla de Nan Goldin o Nobuyosi Araki, pero la obra de Sally Mann destaca tanto por técnica como por contenido. Read the rest of this entry »
Fotografiar una acción es todo un reto. Hay quienes prefieren congelar un momento concreto que narre toda la escena, un instante decisivo dentro de la rutina. Yo prefiero desvanecerme en mis actos, mostrar como el tiempo es capaz de borrarme dentro de lo cotidiano.